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FÁBULAS Y MORALEJAS

Relaciona cada una de las fábulas con la moraleja que se desprende de ellas. Completa el cuadro que tienes a continuación. Luego, inventa tú una nueva fábula que se corresponda con una nueva moraleja que escribirás, en un pareado, al final, y añádela al cuadro, completándolo.

 

 

FÁBULA

Nº DE MORALEJA

AUTOR

SIGLO

PAÍS

EL PERRO Y EL HUESO

 

 

 

 

LOS NIÑOS Y LAS RANAS

 

 

 

 

EL CERDO CHILLÓN

 

 

 

 

EL GATO Y LOS RATONES 

 

   

 

LA ZORRA Y LA LIEBRE

 

   

 

LA GALLINA Y LOS HUEVOS DE ORO

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

EL PERRO Y EL HUESO

Un perro que llevaba un hueso en la boca se asomó a una laguna y vio su propia imagen reflejada en el agua, pero no se dio cuenta de que se estaba mirando a sí mismo.
"Ese perro", pensó, "lleva un hueso más grande que el mío. Y con más carne. ¡Ojalá se lo puediese quitar! Voy a ladrarle, y se le caerá de la boca". Pero cuando el estúpido perro abrió la boca para ladrar, el hueso se le cayó al fondo de la laguna, así que aquel día se quedó sin comer.

LOS NIÑOS Y LAS RANAS

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Unos niños se fueron a jugar a un estanque y empezaron a lanzar piedras al agua. Cada vez que el tiro les salía bien, se reían a carcajadas al ver que los guijarros levantaban penachos de espuma por el aire. En cambio, las ranas que vivían en el estanque no se lo estaban pasando nada bien. La lluvia de piedras las tenía aterrorizadas, y se escondían tras los nenúfares para protegerse de los impactos. Al fin, una rana se atrevió a sacar la cabeza fuera del agua y les suplicó a los niños:
-¡Parad ya de una vez! ¡Lanzar piedras es para vosotros un juego, pero para nosotras es un asunto de vida o muerte!

EL CERDO CHILLÓN

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Un pastor que contaba sus ovejas se quedó pasmado al descubrir un cerdo entre el rebaño.
"¡Vaya suerte he tenido!", se dijo. "Se lo llevaré al carnicero y seguro que me lo pagará muy bien. Pero tendré que sacarlo a escondidas de casa, no sea que el dueño del cerdo lo vea y me lo reclame."
De modo que el pastor se encaminó a la carnicería con el cerdo oculto bajo la capa. Sin embargo, el animal debió de olerse el triste final que le esperaba y comenzó a chillar y a patalear como un desesperado. Cuando las ovejas lo oyeron desde el corral, una de ellas le dijo:
- ¡No armes tanto jaleo, miedoso! A nosotras también nos coge el pastor de vez en cuando, y no nos ponemos a gritar como locas.
-¡No es lo mismo! -replicó el cerdo sin dejar de chillar-. A vosotras, el pastor os coge para quitaros la lana, pero a mí quiere quitarme la vida para llenar su mesa de morcillas y jamones.

EL GATO Y LOS RATONES 

Un gato, llamado Rodilardo,

causaba entre las ratas tal estrago

y las diezmaba de tal manera

que no osaban moverse de su cueva.

 

Así, con tal penuria iban viviendo

que a nuestro gato, el gran Rodilardo,

no por tal lo tenían, sino por diablo.

 

Sucedió que un buen día en que Rodilardo

por los tejados buscaba esposa,

y mientras se entretenía con tales cosas,

reuniéronse las ratas, deliberando

qué remedio tendrían sus descalabros.

 

Habló así la más vieja e inteligente:

-Nuestra desgracia tiene un remedio:

¡atémosle al gato un cascabel al cuello!

Podremos prevenirnos cuando se acerque,

poniéndonos a salvo antes que llegue.

 

Cada cual aplaudió entusiasmada;

esa era la solución ¡estaba clara!

 

Mas poco a poco reaccionaron las ratas,

pues ¿cuál  iba a ser tan timorata?

¡Quién iba a atarle el cascabel al gato!

 


LA ZORRA Y LA LIEBRE

Dijo un día una liebre a una zorra:

–¿Podrías decirme si realmente es cierto que tienes muchas ganancias, y por qué te llaman la "ganadora"?

–Si quieres saberlo –contestó la zorra–– te invito a cenar conmigo.

Aceptó la liebre y la siguió; pero al llegar a casa de doña zorra vio que no había más cena que la misma liebre. Entonces dijo la liebre:

–¡Al fin comprendo para mi desgracia de donde viene tu nombre: no es de tus trabajos, sino de tus engaños!


La gallina y los huevos de oro

Tenía cierto hombre una gallina que cada día ponía un huevo de oro, y creyendo encontrar en las entrañas de la gallina una gran masa de oro, la mató; mas al abrirla vió que por dentro era igual a las demás gallinas; de modo que impaciente por conseguir de una vez gran cantidad de riqueza, se privó el mismo sin fruto de las abundantes que la gallina le daba.


MORALEJAS:

  1. A VECES OLVIDAMOS QUE NUESTRA DIVERSIÓN / A OTROS INFELICES PUEDE CAUSAR DOLOR.
  2. NO ARRIESGUES LO QUE TIENES / POR CONSEGUIR LO QUE QUIERES.
  3. CUANDO LA VIDA PROPIA NO CORRE RIESGO, / ES MUY FÁCIL DECIR: “NO TENGAS MIEDO”.
  4. ES CONVENIENTE ESTAR CONTENTOS CON LO QUE SE TIENE, Y HUIR DE LA INSACIABLE CODICIA.
  5.  NUNCA LES PIDAS LECCIONES A LOS TRAMPOSOS, PUES TÚ MISMO SERÁS EL TEMA DE LA LECCIÓN
  6.  ASÍ HE VISTO SUCEDER MÁS DE UNA VEZ

    -Y NO HABLO YA DE RATAS, SINO DE HUMANOS-:

    ¿A QUIÉN NO LO HAN GOLPEADO LOS DESENGAÑOS?

    TRAS DELIBERACIONES, BELLAS PALABRAS,

    GRANDES IDEAS... Y, EN LIMPIO, NADA.

ACTIVIDAD AMPLIADA A PARTIR DE: http://www.materialesdelengua.org/WEB/hotpotatoes/cuento/moralejamatch.htm

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